Lino en casa: lavar, secar y (casi) no planchar

Camisas y vestido de lino tendidos al sol en un patio andaluz con geranios

El lino tiene fama de difícil: se arruga, encoge y hay que plancharlo. Es verdad a medias. Un lino bien tratado se vuelve más suave con cada lavado y dura décadas. Estos son los cuidados que aplicamos a nuestras camisas Arenal y al vestido Albufera, y que también te recomendamos en casa.

Por qué nuestro lino llega ya lavado

Todo el lino que vendemos está lavado en prenda. Eso significa que, una vez cosida la camisa, se lava industrialmente con piedras o enzimas. Se pierde ese tacto rígido y «de mantel» del lino nuevo, y la prenda ya ha encogido lo que tenía que encoger antes de llegar a ti. Por eso te podemos decir que en casa encogerá menos del 2 % si sigues las indicaciones de la etiqueta.

Lavar

  • Lavadora a 30 °C, programa normal o delicado. A 40 °C no pasa nada grave con los colores claros, pero aumenta el riesgo de encoger.
  • Lava el lino con prendas de pesos parecidos. Los vaqueros y las toallas lo desgastan por roce.
  • Detergente líquido y poca cantidad. El exceso de jabón queda en la fibra y la vuelve áspera.
  • Nada de suavizante: el lino ya se ablanda solo y el suavizante reduce su capacidad de absorber humedad, que es justo lo que lo hace fresco en verano.

Secar

El lino seca muy rápido. Sácalo de la lavadora en cuanto termine y sacúdelo con fuerza dos o tres veces, sujetándolo por los hombros. Ese gesto elimina la mitad de las arrugas. Cuélgalo en una percha o en el tendedero a la sombra; el sol fuerte puede amarillear los blancos y apagar los colores oscuros.

Evita la secadora. Además de encoger, deja unas arrugas marcadas que luego cuestan mucho de quitar.

Planchar, o no

Si te gusta el aspecto relajado del lino, no hace falta planchar: con la percha y unas horas, la camisa queda con esa arruga suave que forma parte de su gracia. Si prefieres un acabado liso para la oficina, plancha la prenda todavía húmeda, a temperatura alta y por el revés en los colores oscuros. El vapor hace casi todo el trabajo.

Guardar

Fuera de temporada, guarda el lino limpio y seco, doblado y sin apretar, en un sitio ventilado. Las bolsas de plástico retienen la humedad y pueden dejar manchas amarillas. Una bolsa de algodón o una funda de tela es mucho mejor.

Lino y sudor

El lino absorbe hasta un 20 % de su peso en humedad sin sentirse mojado, por eso es tan cómodo en julio en Sevilla. Las manchas de desodorante en las axilas se previenen dejando secar el desodorante antes de vestirse; si aparecen, frota con una pasta de bicarbonato y agua antes del lavado.

Un tejido que mejora

Una camisa de lino de buena calidad no se gasta: cambia. Con los años se vuelve más suave, más caída y algo más clara. En la tienda tenemos una Arenal de 2017 que Diego sigue llevando cada verano y que es, sin duda, la más bonita del perchero.

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